miércoles, 4 de julio de 2012

Los gusanitos y la melipillana


Eran como gusanitos de agua que se deslizaban sobre el vidrio delantero de la micro melipillana.

 (Para mí que el agua quería invadir la locomoción rural por mala)

Era la venganza de la lluvia contra la suciedad del vidrio delantero.
Eran las gotitas resistiéndose a desaparecer ante la mecanicidad del flaco Parabrisas.

Primero, los gusanitos caían.
Luego, se deslizaban en distintas direcciones, según el viento de la autopista decidiera llevarlos.

El chófer daba la orden y los flacos, obedientes, cumplían.
Era una batalla dura y fría.
Sin embargo, si el ganador de la contienda se decidiera en cuanto a criterios de belleza se podría decir que
los gusanitos le daban mil patadas en la raja a la melipillana.

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