Ahora, este mes,
vas a la carga de nuevo
-estás cansada del mundo
que te rodea-
Y fregar las ollas se vuelve una rutina.
Comentás, mientras sacás grasa,
que te gustaría matar a unos cuantos.
Yo te digo que no es suficiente.
Vos me decís:
"Traeme el detergente cuando subas".
